El punto de partida
Es la situación típica de una distribuidora que vende por WhatsApp e Instagram: dos personas dedicadas casi toda la jornada a responder las mismas preguntas. Si hay stock, cuánto cuesta el envío a cada distrito y cómo se paga.
Los pedidos se anotan en un cuaderno y los errores de despacho son semanales.
Qué construimos
Una tienda online con el catálogo completo, stock en tiempo real y cálculo automático del envío según el distrito.
El punto clave es no eliminar WhatsApp, sino reordenarlo: el cliente arma su pedido en la tienda y al confirmar se abre WhatsApp con todo escrito. El equipo pasa de responder preguntas sueltas a confirmar pedidos ya formados.
Decisiones que marcan la diferencia
Yape en el proceso de compra. Buena parte de los clientes no usa tarjeta. Integrar Yape sin sacar al usuario de la tienda evita abandonos.
Stock visible. Mostrar cuántas unidades quedan elimina las consultas de disponibilidad, que suelen ser la mitad de los mensajes.
Envío por distrito. Calcularlo a mano lleva a errores. Automatizado, no.
Qué resuelve
El equipo deja de dedicar la jornada a atender consultas repetidas y pasa a gestionar pedidos. Los errores de despacho dejan de depender de que alguien copie bien una dirección en un cuaderno.
¿Tienes un caso parecido? Escríbenos y te decimos qué haríamos con el tuyo.
