Buena parte de los proyectos que nos llegan no son webs nuevas: son webs que ya existen y hay que rescatar. Estos son los cinco motivos que más se repiten.
1. Elegir solo por precio
La diferencia entre una web de S/ 800 y una de S/ 3,000 no es el diseño. Es si carga rápido, si puedes editarla tú, si aparece en Google y si alguien contesta cuando algo falla.
Lo barato suele salir caro: rehacerla al año cuesta más que haberla hecho bien.
Eso no significa que lo caro sea mejor. Significa que el precio, solo, no te dice nada.
2. No pedir los accesos por escrito
Es el error más grave y el más común. La web funciona, todo va bien… hasta que quieres cambiar de proveedor y descubres que el dominio, el hosting y el código no son tuyos.
Pide antes de firmar:
- Dominio registrado a tu nombre y con tu correo
- Usuario y contraseña del hosting
- Acceso al panel de administración
- El código fuente
Si algo de esto genera evasivas, ahí tienes tu respuesta.
3. Dejar el contenido para el final
Casi todos los proyectos que se retrasan lo hacen por lo mismo: los textos y las fotos no llegan.
El diseño se termina en dos semanas. El contenido tarda dos meses porque nadie tiene tiempo de escribirlo. Y una web esperando textos es una web que no vende.
Prepara antes de empezar: qué haces, para quién, qué te diferencia, fotos reales de tu local, tu equipo y tus productos. Las fotos de banco de imágenes se notan y restan confianza.
4. Pensar que se termina el día del lanzamiento
Una web es como un local: si no lo abres ni lo limpias, se degrada.
Sin actualizaciones de seguridad se vuelve vulnerable. Sin contenido nuevo, Google la va relegando. Sin revisar los formularios ni los enlaces, dejas de recibir consultas sin enterarte.
Pregunta desde el principio cuánto cuesta el mantenimiento y qué incluye. Que no te sorprenda a los seis meses.
5. No definir qué es el éxito
“Quiero una página web” no es un objetivo. Es un medio.
¿Quieres recibir más consultas? ¿Vender online? ¿Dejar de explicar lo mismo veinte veces al día? ¿Que te encuentren cuando buscan tu servicio en tu distrito?
Cada respuesta lleva a una web distinta. Sin objetivo claro acabas con algo bonito que no mueve el negocio, y sin forma de saber si valió la pena.
La pregunta que lo resume todo
Antes de firmar, pregúntale al proveedor: ¿cómo vamos a saber dentro de seis meses si esto funcionó?
Si no tiene respuesta, todavía no estás listo para contratar.
¿Estás por encargar tu primera web y quieres una segunda opinión? Escríbenos. Revisamos la propuesta contigo aunque el proyecto no sea nuestro.


