El dominio es la dirección de tu negocio en internet. Cambiarlo después cuesta posiciones en Google, tarjetas reimpresas y clientes que ya no te encuentran. Vale la pena dedicarle media hora antes de comprar.
.pe o .com: cuál te conviene
Si vendes en Perú, .pe no es el premio de consolación. Es la mejor opción.
Un .com genérico está tomado casi siempre, y aunque lo consigas, te confunde con
empresas de otros países que se llaman igual. Un .pe dice “empresa peruana,
formal, con RUC”. Para un cliente local, eso genera más confianza.
El orden que recomendamos:
.pe— corto, local, se dicta por teléfono sin explicar nada.com.pe— si el anterior está tomado.com— solo si apuntas fuera del Perú
Extensiones como .io, .app o .digital suelen estar libres precisamente
porque el público general no las reconoce. Un dueño de ferretería no sabe qué es
un .io, y eso resta confianza.
Los cuatro errores que salen caros
Guiones. mi-empresa.pe obliga a explicar “con guion” cada vez que lo dictas.
La mitad de la gente lo escribirá sin él y acabará en otro sitio.
Nombres larguísimos. Si no cabe cómodo en una tarjeta ni se dicta de un tirón, descártalo.
Números y palabras ambiguas. soluciones2 o cualquier cosa que se escriba de
dos formas te va a costar tráfico para siempre.
Meter el rubro. pizzeriaslima.pe te encierra: si mañana abres en Arequipa o
vendes otra cosa, el dominio te contradice.
Cuánto deberías pagar
En Perú, un .pe ronda los S/ 110 a 200 al año. Si ves una oferta muy por
debajo, mira el precio de renovación: el truco habitual es cobrar poco el
primer año y triplicarlo después.
Compara siempre la renovación, no el primer año. Un dominio lo tienes cinco o diez años.
Lo más importante de todo
Que el dominio esté a tu nombre. No al del proveedor que “te lo gestiona”.
Es el error que más veces vemos y el que peor se arregla: el negocio funciona bien, quiere cambiar de proveedor, y descubre que el dominio no le pertenece. A partir de ahí, o pagas lo que te pidan o empiezas de cero con otra dirección.
Antes de contratar, pregunta: ¿el dominio queda registrado a mi nombre y con mi correo? Si la respuesta no es un sí rotundo, busca otro proveedor.
Antes de pagar, comprueba dos cosas
- Que el nombre esté libre también como usuario en las redes que vayas a usar.
- Que no exista una marca registrada parecida en Indecopi. Un conflicto de marca te obliga a cambiarlo todo.
¿Tienes un nombre en mente y no sabes si es buena idea? Escríbenos y lo revisamos contigo antes de que pagues.


