El punto de partida
El estudio conseguía clientes solo por recomendación. Tenía una web de hacía años que no aparecía en ninguna búsqueda y que en el celular era ilegible.
Cuando alguien buscaba “contador para pequeña empresa en Lima”, salían sus competidores.
La decisión de fondo
En vez de hacer una web bonita que hablara del estudio, la construimos alrededor de las preguntas que la gente escribe en Google.
Cada servicio pasó a tener su propia página, respondiendo a una búsqueda concreta. Eso es lo que hizo la diferencia: Google necesita una página por intención de búsqueda, no una página que lo mencione todo.
Qué construimos
- Web estática, con tiempos de carga por debajo del segundo
- Una página por servicio, optimizada para su búsqueda
- Ficha de Google Business Profile reclamada y completada
- Datos estructurados para que Google entienda el negocio
- Botón de WhatsApp visible en todo momento
- Blog con las dudas más frecuentes de sus clientes
Lo que más rindió
No fue la web: fue la ficha de Google Business Profile, que estaba abandonada. Reclamarla, completarla y responder las reseñas movió el negocio en búsquedas locales más rápido que cualquier otra cosa.
Es gratis y la mayoría de negocios la tiene sin tocar.
Resultado
El estudio pasó de depender solo de recomendaciones a recibir consultas constantes de gente que lo encontró buscando.
